Valores: ¿lastre o mejora de la ciencia?

En la última lección de la asignatura sobre Filosofía de la Ciencia se tratan los valores de la ciencia y las distintas percepciones sobre sus perjuicios y beneficios a la hora de mejorar la ciencia. En ese sentido, se distinguen dos tipos de valores en ciencia: los epístemicos, aquellos que son internos al conocimiento como la verdad, la objetividad o la adecuación empiríca y los no-epístemicos, es decir, aquellos que no están ligados al conocimiento y que tienen que ver con asuntos sociales, políticos o personales.

En mi opinión, los valores no-epistémicos son relevantes en la selección de temas de investigación porque influyen en lo que la comunidad científica concibe como prioritario. Algunos de los ejemplos que se mencionan en los apuntes respecto a esa influencia son la adjudicación de una mayor financiación a algunas cuestiones médicas respecto a otras como, por ejemplo, la investigación en torno al cáncer en los últimos años, o el fomento de la investigación en energías alternativas teniendo en cuenta el cambio climático. Sin la percepción social y política de que esos asuntos son relevantes quizás no se les prestaría tanta atención.

Un autor que defiende la importancia de los valores no-epístemicos es Jorge Riechmann. Este profesor de Filosofía y poeta es autor de varios libros sobre ecología en los que trata este tema. Concretamente, en el libro “Gente que no quiere viajar a marte” trata la necesidad de respetar los límites del planeta tierra frenando los daños que el ser humano le está infringiendo, frente a la voluntad de algunos de explorar la vialidad de extraer recursos o incluso habitar otros planetas gracias a la tecnología que se desarrollará en el futuro.   

En esa obra, Riechmann plantea el debate entre los valores epistémicos y no-epístemicos de la ciencia. De un lado señala la voluntad de explorar marte o el universo para contribuir al conocimiento científico en este ámbito (valor epístemico) y de otro la priorización de la investigación para solucionar los actuales problemas de nuestro planeta.

En ese sentido estoy de acuerdo con el autor en que de poco servirá la exploración de otros planetas si la ciencia no presta atención al cambio climático y los factores que están causando la destrucción del planeta y que la inquietud por explorar el universo debería provenir de la voluntad de ampliar el conocimiento científico y no de una necesidad egoísta de hacer frente a las consecuencias futuras de un modo de vida irresponsable con el planeta.

Filosofía ULL: 30 de marzo: Helen Longino

Otra corriente que ha defendido la importancia de los valores no-epístemicos en la filosofía de la ciencia es el feminismo. Helen Longino es una filosofa que defiende la existencia de valores en la ciencia mediante una tipología de epistemología feminista: el empirismo feminista. Longino afirma que la representación minoritaria de las mujeres en la comunidad científica provoca que sus perspectivas no se tomen en cuenta y que, en consecuencia, esto acarrea que muchas teorías no hayan estado sometidas a un correcto escrutinio.

En su opinión, la diversidad de perspectivas es necesaria para que la ciencia se realice desde un punto de vista crítico y la exclusión de las mujeres supone un lastre.En ese sentido, Longino asegura que en una teoría dejar que los datos sugieran un supuesto es la receta para reproducir los valores e ideología dominantes y, por lo tanto, si los mismos datos son compatibles con diferentes presupuestos, la ciencia mejora si se eliminan los sesgos sexistas.

Los valores de la ciencia

En la 4ªtarea de la asignatura Introducción a la Filosofía de la Ciencia hemos visto que Robert K. Merton estudió científicamente la organización social de la ciencia y propuso los siguientes valores respecto al sistema normativo que la rige como institución social: el comunismo, el universalismo, el desinterés y el escepticismo organizado.

Durante muchos años, los valores de Merton han sido considerados esenciales para la construcción de conocimiento sobre el mundo y sobre cómo funciona y han sido compartidos por la comunidad científica. Sin embargo, a medida que el conocimiento y la comunidad científica han ido evolucionando, algunos estos valores han perdido vigencia. Por ese motivo, en el 2000, el físico John Ziman propuso una versión actualizada de estos valores, que yo creo que es muy acertada:  

  • Comunismo: Todos los científicos deberían tener el mismo acceso a los bienes científicos y debería haber un sentido de propiedad común al objeto de promover la colaboración.
  • Universalismo: Lo importante en la ciencia no es quién la practica, sino su contenido, los conocimientos que adquirimos acerca del mundo y de los fenómenos que ocurren en él. Todos pueden contribuir a la ciencia con independencia de su raza, nacionalidad, cultura o género.
  • Desinterés: Se supone que los científicos actúan en beneficio de la sociedad y del conocimiento científico, y no por su propio beneficio. Sin embargo, este desinterés personal no debe confundirse con altruismo y que el beneficio de un descubrimiento científico no debe entorpecer la extensión del conocimiento sin dejar de favorecer a quien lo ha realizado.
  • Escepticismo organizado: Todos los miembros de la comunidad científica pueden formular hipótesis o teorías científicas, pero cada una de ellas debe ser evaluada, sometida al filtro de la prueba o la refutación para comprobar si se sostiene. Solo las propuestas que pasen con éxito esa prueba pasarán a formar parte del conocimiento científico universal. Sin escepticismo es fácil anteponer el interés personal al de la comunidad científica.

No soy científica pero, en mi opinión, las normas de Merton suponen un buen punto de partida para la labor investigadora, tal y como el código deontológico supone una buena base en el periodismo. Siempre habrá quien, en la práctica de la profesión, se aleje de esta base por el propio beneficio o por la dinámica del día a día, pero no significa que no sea de utilidad.

El sistema científico no es perfecto, ni mucho menos, pero ante los debates éticos, los conflictos de intereses, las desigualdades, la prevalencia de los intereses económicos y otros muchos problemas de la ciencia en la actualidad, siempre será útil tener unos valores universales como base.

En esta tarea también hemos conocido el ejemplo de uno de esos problemas que tiene la ciencia actual, la falta de criterio y rigor en la evaluación de las publicaciones, fue visibilizado por el famoso engaño de Sokal. Este escándalo surgió cuando el físico Alan Sokal consiguió que la revista Social Text publicase un artículo donde afirmaba que la gravedad es una construcción social y que existe solamente porque la sociedad se comporta como si existiera, por lo tanto si no creyéramos en ella no nos afectaría. Para ello, Sokal afirmaba que solo había necesitado usar jerga técnica, algunas citas grandilocuentes fuera de contexto y usar frases aduladoras sobre las ideas preconcebidas de los editores. De esta manera, el físico expuso la falta de rigurosidad a la hora de evaluar las publicaciones de una revista de estudios culturales.

Cabe señalar que cuando se llevó a cabo el experimento Sokal, la revista aún no contaba con un sistema de revisión por pares. En la actualidad este sistema somete al escrutinio de otros expertos del campo científico en el que se sitúa una publicación con el objetivo de mantener los estándares de calidad y a proporcionar credibilidad.

Sin embargo, este sistema no garantiza la rigurosidad de las publicaciones y tiene bastantes críticos.  Por ejemplo, se acusa a algunas revistas de no ser tan rigurosas en las evaluaciones de los trabajos de autores que pagan una cuota antes de la publicación o de ser propensas a los sesgos en función del origen y reputación del autor, dejando de lado la imparcialidad.

Explicaciones científicas y modelos

En la sexta clase de Filosofía de la Ciencia se plantea la idea de modelo científico y algunas de las formas en que se entiende la actividad científica y la explicación en base a los modelos.

Una acepción generalizada de los modelos es su utilización como herramienta para entender el mundo. En este sentido, el modelo trata de comprender un fenómeno complejo del mundo real construyendo un modelo simplificado del mismo. Podríamos pensar que el hecho de simplificar la realidad limitaría la utilidad del modelo, pero en realidad pasa lo contrario. El modelo debe simplificar la realidad para poder ser útil.

Precisamente, esto es lo que menciona Borges en su cuento “Del rigor a la ciencia”, donde usa la cartografía para explicar por qué los modelos tienen que ser limitados para ser útiles. Los mapas nunca representan con exactitud la realidad, pero son creados con un interés concreto y lo cumplen precisamente porque son una versión limitada de la geografía de un lugar.

Un ejemplo similar que se me ocurre, teniendo en cuenta la pandemia del COVID-19 en la que nos encontramos inmersos, es el estudio serológico que se va a realizar a parte de la población española para entender en qué medida se ha expandido el virus en el país. Sería muy dificil testar a toda la ciudadanía, por lo tanto se ha seleccionado a 90.000 personas, agrupadas en 32.000 hogares de todas las autonomías, para conocer el grado de extensión de la epidemia. Seleccionar una muestra representativa de la población permitirá extrapolar los datos y obtener conclusiones a las que no se ha podido acceder hasta ahora.

Naomi Oreskes, historiadora de la ciencia, también aborda el uso de modelos en su charla TED ¿Por qué debemos confiar en los científicos?. Concretamente, dice que los científicos usan modelos o replicas para comprobar una idea. Para ejemplificar este concepto menciona el caso de Henry Cadell, un geólogo escoces que quería explicar cómo se formaron las montañas. Cadell se valió de una maquina creada con palancas y troncos para ejercer presión sobre ambos lados en un montón de barro y demostrar que los pliegues que se generaban eran similares a los de las piedras que había recogido en las montañas Apalaches.

Oreskes también señala que hoy en día los científicos usan otro tipo de modelos con el fin de demostrar sus teorías; las simulaciones digitales o los modelos computacionales. Por ejemplo, afirma que en el caso del cambio climático estos modelos son fundamentales para demostrar cuáles son los factores que han incidido en el aumento de temperatura del planeta durante los últimos 150 años, en base a los datos recogidos por los científicos.

En mi opinión, estas herramientas cumplen la misma función que la máquina de Cadell: permiten llegar a una determinada conclusión y demostrar teorías sin necesidad de un medio físico.

En cuanto a las características de estos modelos computacionales, diría que una de las más importantes es que permiten procesar en un periodo relativamente corto de tiempo una cantidad de datos que el ser humano no sería capaz de procesar en años. Esto permite obtener unas conclusiones a las que no sería posible llegar de otra manera y demostrar, como en el caso del cambio climático, por qué motivo se está produciendo un fenómeno determinado.

Otra importante característica es que, al igual que los mapas y la cartografía, simplifican la realidad para permitir comprenderla mejor y sacar conclusiones científicas. Por ejemplo, en el centro en el que trabajo (BCAM) hay investigadores que utilizan modelos matemáticos para realizar simulaciones computacionales de operaciones quirúrgicas como la ablación cardiaca. En base a los datos de cientos de pacientes, los resultados de estas simulaciones permiten obtener conclusiones sobre cuál es la mejor manera de realizar una operación y mejorar el pronóstico de los pacientes en el futuro.

Reconfigurando los modos de comunicar ciencia

No cabe duda de que las nuevas tecnologías han reconfigurado los modos de comunicar ciencia. Para empezar, a la hora de elaborar una información científica, internet contribuye en la búsqueda de fuentes de información, de expertos científicos y de bibliografía relevante para el tema a tratar.

Actualmente, prácticamente todas las instituciones científicas y universidades facilitan la información de contacto de los responsables de comunicación en sus páginas web o canales sociales, contribuyendo a la comunicación entre los periodistas y los expertos científicos que son responsables del avance científico en cuestión o que pueden asesorar en determinados temas científicos.

Por otro lado, los múltiples repositorios de publicaciones y revistas científicas facilitan la búsqueda de información y de contexto para los periodistas y les permiten hacerse una idea de la actividad generada en torno a un tema concreto o de la comunidad científica implicada en el mismo.

Pero donde, en mi opinión, internet y las nuevas tecnologías han supuesto una verdadera revolución es en la difusión de información científica. Internet ha abierto nuevos canales y ha facilitado la creación de formatos novedosos para trasladar información científica, dando acceso a un público mucho más diverso y convirtiéndose en uno de los principales canales a través de los que la ciudadanía se informan sobre temas científicos según la Encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología de la FECYT.

Una de las principales ventajas que ofrece internet a los usuarios es la posibilidad de ampliar información sobre una noticia o tema científico sin ningún tipo de limitación y de manera inmediata. Mediante una simple búsqueda de Google cualquier persona puede encontrar información científica en distintos niveles: desde las nociones básicas que ofrecen fuentes como Wikipedia, hasta las noticias sobre un avance científico en un medio de comunicación generalista o uno que cubra temas de ciencia, un post en un blog de divulgación, el comunicado emitido por una institución científica o el propio artículo científico publicado en una revista especializada.

En ese sentido, estas tecnologías también han favorecido la aparición de nuevas fuentes de información en la comunicación científica. Los investigadores interesados en difundir su trabajo y los aficionados a la divulgación científica tienen a su disposición plataformas como los blogs y las redes sociales que no solo permiten la difusión de información novedosa y relevante, si no que posibilitan la interacción con la audiencia. Los lectores pasan de ser meros receptores de información a convertirse en parte de la discusión, aportando información, realizando preguntas y opinando acerca de las noticias que leen. En definitiva, enriqueciendo la conversación.

Además, tanto estas nuevas fuentes de información como las tradicionales hacen un esfuerzo para reinventarse y hacer llegar su mensaje científico a la audiencia, ya sea mediante una animación, un vídeo explicativo, una infografía, un hilo de Twitter… La clave, en este caso, está en adecuar el formato a la audiencia a la que se quieren dirigir. Si el objetivo es acercar temas científicos a los más jóvenes se decantarán por redes sociales como Youtube o Instagram, donde de manera más visual pueden llamar la atención de este público. Sin embargo, se dirigen a una audiencia más “culta” e informada sobre temas científicos usarán plataformas como los blogs que permiten mezclar varios formatos (texto, vídeos, fotos…) y permiten ofrecer hipervínculos donde ampliar información.

En resumen, por todos los motivos anteriormente mencionados, internet se ha convertido en una herramienta clave tanto a la hora de elaborar una comunicación científica como a la hora de difundirla.

Análisis noticias, recogida de datos y RRSS

Para la 5ª tarea de la asignatura Redes sociales en la comunicación científica he seleccionado el periódico autonómico “El Correo”, la edición vizcaína del Grupo Vocento, del miércoles 25 de marzo de 2020.  

Empezaré por señalar que nos encontramos en plena crisis por la pandemia causada por el COVID-19, lo que hace que actualidad informativa sea muy cambiante. Surgen noticias nuevas cada poco tiempo y la mayoría de los medios de comunicación dedican la mayor parte de sus noticias, artículos, reportajes e incluso columnas de opinión a la cobertura de este asunto. Y El Correo no es la excepción.

La portada de la edición del 25/3 destaca en primera plana una noticia titulada “Euskadi prepara 550 camas de UCI mientras siguen imparables las bajas entre sanitarios”. Otras noticias destacadas en primera página, de mayor a menor importancia, son la petición del Lehendakari Iñigo Urkullu a las empresas de “no parar para evitar el colapso económico”, el aplazamiento de los Juegos Olimpicos, la confinación de 1.300 millones de personas en India, y la localización en su domicilio de un paciente con coronavirus que había escapado del hospital de San Eloy.

Portada de El Correo del 25 de marzo de 2020.

En la edición online la noticia principal ha variado varias veces a lo largo del día, a medida que han ido surgiendo nuevas noticias. Como ya he mencionado anteriormente, la crisis del COVID-19 hace que la información sea muy cambiante y que lo que en un momento del día era la información más relevante pase a un segundo plano.

A primera hora del día la noticia más destacada coincidía con la de la versión en papel. Sin embargo, a media mañana la han sustituido por la siguiente: “738 muertos más en España, que ya supera a China con 3.434 fallecidos“.

Sin embargo, cuando se ha conocido el aplazamiento de la selectividad a los días 6, 7 y 8 de julio esta información ha pasado al lugar más destacado de la web. Lo mismo ha ocurrido cuando se ha conocido el número de ERTE-s solicitados en Euskadi y el positivo en coronavirus de la vicepresidenta Carmen Calvo.

Captura de pantalla de la edición digital de El Correo | 25 de marzo de 2020, 18:34 h.

Cabe señalar que la versión online de El Correo dedica una sección “En directo” a la actualidad informativa del COVID-19, donde se aglutina toda la información relacionada con la pandemia.

En cuanto a las noticias de carácter científico, he de decir que son bastante escasas tanto en la versión online como en la versión en papel del diario. En el día de hoy se limitan a un artículo dedicado a los avances en el desarrollo de la vacuna contra el COVID-19. En la versión en papel esta noticia se titula “La carrera contrarreloj para encontrar la vacuna contra el COVID-19” y se encuentra dentro del suplemento de innovación.

Suplemento Innova+ de El Correo

En la portada de la versión online no hay ninguna noticia científica como tal. Simplemente algunas sobre la expansión del COVID que mencionan cómo se propaga el virus. En la sección de ciencia (que se encuentra dentro del apartado de Sociedad) la última actualización fue el 8 de marzo con lo siguiente noticia: Una roca de un asteroide choca contra la atmósfera generando una gran bola de fuego.

En cuanto a las noticias más destacadas del diario en su versión digital, este es el ranking de contenidos más leídos del día (el orden también ha ido variando a lo largo del día):

  1. Directo: última hora sobre el coronavirus
  2. La ley resuelve la discusión entre un ertzaina y un ciclista: a trabajar sí se puede ir en bici
  3. La lista de infectados en Euskadi, por municipios
  4. Localizan en Barakaldo a un paciente con coronavirus que se había fugado de San Eloy
  5. Así se endurecerán las condiciones de acceso y cobro de la pensión de jubilación
  6. La Policía atrapa a varios pacientes con coronavirus huidos de los hospitales
  7. Otros 12.000 trabajadores más afectados por ERTEs en Euskadi en solo 24 horas
  8. La rompedora propuesta que le hace Revilla a Pedro Sánchez para evitar la crisis

Como se puede apreciar, todas las noticias están directamente relacionadas con el coronavirus y ninguna de ellas es de carácter científico. El ranking no es sorprendente teniendo en cuenta que nos encontramos en estado de alarma y en una situación sin precedentes en la que la preocupación de la ciudadanía se centra en la evolución de la pandemia y las medidas de confinamiento.

A lo largo del día he consultado varias veces el perfil de Twitter del periódico (@elcorreo_com) para consultar qué tipo de cosas publican.  

Para empezar, tanto las noticias que aparecen en la portada de la versión online del periódico, como las de la versión en papel han sido compartidas en esta red social. Excepto dos noticias que aparecen repetidas con un mensaje diferente, el resto han sido compartidas una única vez en el perfil de Twitter del periódico.  

En la mayoría de los casos el tuit es un copy-paste del titular o el subtitulo de la noticia. Los tuits siempre van acompañados de la URL de la noticia, con una previsualización del contenido en la que se muestran la foto principal, el titular y el subtitulo de la noticia. No siempre usan hasthags, pero cuando lo hacen es para categorizar la noticia (por ejemplo, #BizkaiaDeModa), ubicarla en un municipio concreto (p.e: #bermeo, #leioa…) o relacionarla con un contenido que es viral o trending topic (#supervivientes, #ElHormiguero, #coronavirus, #coronavirusEspaña…)

También usan los hashtags para diferenciar el contenido patrocinado. Por ejemplo, en una noticia sobre un festival organizado por La Liga “Artistas como David Bisbal o Alejandro Sanz, junto a 20 jugadores, participarán en este festival benéfico para recaudar fondos contra el Covid-19” usan los hashtag #EsLaLiga #LaLigaSantanderFest #patrocinado.

La diferencia entre ciencia y pseudociencia

En el texto “La ciencia: conjeturas y refutaciones”, que forma parte de la tercera lección de la asignatura Filosofía de la Ciencia, Karl Popper recoge sus críticas a las teorías del psicoanálisis de Freud, la psicología de Adler y la economía Marx por considerar que se formulan de manera que resulten ser siempre verdaderas, pase lo que pase en el mundo.

Popper parte de la base de que la ciencia se distingue de la ps  eudociencia por su método empírico que parte e la observación o de la experimentación. Sin embargo, asegura que distinguir entre un método genuinamente empírico y un método no empírico es complicado, ya que la observación y la experimentación no siempre se adecuan a las normas científicas.

En ese sentido, Popper afirma que su preocupación por esa distinción surgió con popularización de las teorías de Adler, Freud y Marx, y en contraste, por la de la relatividad de Einstein.

Una de las principales críticas que realiza el autor a estas teorías es su “aparente poder explicativo”: todas ellas parecían poder explicar prácticamente todo lo que sucedía dentro de los campos a los que se referían.  Según Popper, estas teorías siempre se adecuaban a los hechos y siempre eran confirmadas. De hecho, esa característica era la que más elogiaban los admiradores de estas teorías.

Al contrarío, la teoría de la relatividad de Einstein planteaba un escenario en el que si la afirmación mostraba que el efecto predicho estaba completamente ausente, la teoría quedaba refutada.

En base a esto, Popper concluyó que una teoría que no es refutable por ningún suceso concebible no es científica, y que las confirmaciones de una teoría solo cuentan si son el resultado de “predicciones riesgosas”. Es decir, si de no basarnos en la teoría habríamos esperado que se produjera un suceso que es incompatible con la teoría.         

  

“Los divulgadores deberían ser menos talibanes científicos”
Carolina Moreno

La segunda lectura de esta lección es una entrevista realizada por Javier Salas en El País a la experta en comunicación y ciencia Carolina Moreno. En ella explica el trabajo de investigación que realiza en relación a la percepción de la ciencia, el perfil de los seguidores de las pseudociencias y los discursos que les llevan a abrazar esas creencias.     

Moreno explica que el debate de las pseudociencias está muy polarizado y que la decisión del Gobierno español de intervenir en este tema ha contribuido a que los seguidores de estos discursos se radicalicen. En su opinión, regular la medicina alternativa no está mal porque saca del mercado las prácticas más fraudulentas y permite un mayor control de las mismas. Por el contrario, cuando este tipo de prácticas se ignoran y no se recogen en ningún sitio, una mala práctica no tiene consecuencias.  

Pero, ¿sería diversa la distinción entre ciencia y pseudociencia si el modelo tuviera en cuenta también a las ciencias sociales y las humanidades? Moreno nos da la clave para entender que esa distinción no cambiaría a través de los resultados de su último estudio: ha trabajado con estudiantes que en el futuro se dedicarán a las profesiones decisivas en este campo: Medicina, Enfermería, Periodismo y Magisterio. Curiosamente, los estudiantes de Periodismo y Medicina están mucho más convencidos de la importancia de la medicina basada en evidencia, mientras que los estudiantes de Enfermería y Magisterio son más proclives a buscar otros remedios y alternativas. Por lo tanto, podríamos decir que en este caso, el hecho de que los estudiantes sean de ciencias sociales o humanidades como en el caso de Periodismo y Magisterio, no genera una percepción diferente de lo que es ciencia y pseudociencia.

   

Why science needs philosophy

En la primera tarea de la asignatura de Filosofía de la Ciencia se nos propone la lectura de dos interesantes textos de Antonio Dieguez y Laplane et al. para comprender cómo ha sido la colaboración entre la ciencia y la filosofía históricamente y cómo afecta esa relación al campo de la investigación.

En el artículo “Bacon, Cervantes y la modernidadAntonio Diéguez analiza el papel de Francis Bacon y Miguel de Cervantes como pilares fundamentales de la modernidad, el primero como impulsor de la ciencia moderna y el segundo como creador de la novela moderna.

Dieguez señala que uno de los rasgos de la ciencia moderna que anticipó Bacon fue su vocación practica, alejada de especulaciones y verbalismos, nacida con el propósito de proporcional al ser humano a través de la intervención técnica, recursos y comodidades que en aquel momento parecían solo un sueño. Añade también que según el autor, el conocimiento científico debería estar focalizado en transformar el mundo.

Así mismo, Dieguez presenta la visión sobre este asunto del escritor español Javier Cercas y del pensador inglés Stephen Toulmin. Cercas se decanta por la novela como avance más representativo de la modernidad, apuntando a “la ironica visión del mundo, el antidogmatismo, el escepticismo y la tolerancia” como sus señas de identidad. Toulmin, por su parte, sostiene que la ciencia podría establecer conocimientos seguros sobre los que edificar nuevos consensos ante el aumento de las disputas religiosas y la crisis económica, algo que la literatura no puede conseguir.

Basándose en la visión de Bacon nuevamente, Dieguez asocia la ciencia a la búsqueda de un conocimiento separado de la religión, metodológicamente riguroso y basado en la experiencia. En definitiva, asocia la búsqueda del bienestar humano con la ciencia moderna, y no con las humanidades, principalmente por su vocación practica y transformadora.

Por otro lado, el texto de Laplane et al. “Why science needs philosophy” enumera 4 argumentos principales para defender la colaboración de la filosofía y la ciencia para investigar los problemas de la ciencia actual. Según los autores, la filosofía contribuye de la siguiente manera al desarrollo científico:

  1. Mediante la clarificación de conceptos científicos: mejora la precisión y la utilidad de los términos científicos y conduce a nuevas investigaciones experimentales porque la elección de un marco conceptual determinado limita fuertemente la forma en que se conciben los experimentos.
  2. Contribuyendo a la evaluación crítica de los métodos de suposición científica a la formulación de teorías novedosas, comprobables y predictivas que ayuden a establecer nuevos caminos para la investigación empírica.
  3. A través de la formulación de nuevos conceptos y teorías: históricamente los filósofos han formulado teorías y experimentos influyentes, han ayudado a iniciar programas de investigación específicos, y han contribuido a cambios de paradigma.
  4. Fomentando el dialogo ente diversas disciplinas científicas, así como la interacción entre la ciencia y la sociedad.

El texto también propone algunas interesantes formas de colaboración entre filosofas-os y científicas-os como dar más espacio a la filosofía en conferencias científicas, acoger a filósofos en laboratorios y departamentos científicos, co-supervisar estudiantes de doctorado, fomentar la lectura sobre ciencia y filosofía -por ejemplo, mediante clubs de lectura en los que se lean libros de ambas disciplinas a partes iguales-, crear secciones dedicadas a problemas filosóficos y conceptuales en las revistas científicas o crear un currículo en el que la ciencia y la filosofía estén presentes en igual medida para fomentar el dialogo entre ambas disciplinas. Esta última medida proporcionaría a los estudiantes de ciencias una perspectiva que los capacite mejor para los desafíos conceptuales de la ciencia moderna y a los filósofos una base sólida para el conocimiento científico que maximice su impacto en la ciencia

Además de las propuestas anteriormente citadas, a mi se me ocurren las siguientes iniciativas para que la colaboración entre la ciencia y la filosofía sea mayor y más efectiva:

  • Fomentar la celebración de conferencias o congresos en los que participen expertos de las dos disciplinas y se presenten casos de éxito de colaboraciones entre ambas
  • Organizar intercambios entre estudiantes de las carreras de filosofía y ciencias para que desde el principio de su carrera profesional puedan conocer la importancia de las dos

Cantando, bailando y pintando con Queen

En 2019 Bohemian Rhapsody fue el primer vídeo anterior a los años 90 del siglo pasado en sumar 1.000 millones de visitas en YouTube. Los responsables de esta red propusieron a los integrantes de Queen el conmemorar este logro con alguna actividad.

La banda de música ideó una propuesta para celebrar el hito. Propuso a sus fans y seguidores que realizaran un videoclip de alguna de estas tres canciones: Bohemian Rhapsody, Don´t Stop Me Now o A Kind of Magic. Sin embargo, debían cumplir una serie de requisitos:

  • Bohemian Rhapsody: la canción tenía que ser interpretada, es decir, cantada y tocada con instrumentos musicales.
  • Don´t Stop Me Now: la base tenía que ser la coreografía, por lo que se les pedían vídeos con bailes.
  • A Kind of Magic: los vídeos tenían que ser de animación, con imágenes, infografías o recursos artísticos y visuales.

El material tenía que subirse a la página youarethecampions.com. El resultado fue que más de 1.000 millones de personas de 120 países aceptaron el reto y subieron sus vídeos a la web. Con todos ellos el grupo Queen ha editado tres vídeos que recoge el trabajo de sus seguidores: Bohemian Rhapsody, Don´t Stop Me Now y A Kind of Magic.

Para el primer ejercicio de la asignatura “Redes sociales en la comunicación científica” me he centrado en el vídeo de la canción Bohemian Rhapsody en el que la canción es interpretada, es decir, cantada y tocada con instrumentos musicales por los fans seleccionados por el grupo, entre los más de 10.000 vídeos recibidos en la iniciativa.

En el vídeo se puede ver como personas de todo el mundo, que cantan y que tocan instrumentos tan diversos como la guitarra, la batería, el piano, el ukelele e incluso el harpa, interpretan una de las canciones más famosas de Queen. A todas ellas les une su pasión por la música y por el grupo británico y se han animado a participar de la celebración del hito que supone que una canción publicada en 1975 consiga más de 1.000 millones de visualizaciones en Youtube.

En mi opinión, el éxito de esta iniciativa de Queen reside en convertir a sus fans en protagonistas de la celebración y en darles la oportunidad de demostrar lo que la música del grupo significa para ellos en la manera que más les represente, ya sea cantando o tocando un instrumento, bailando o usando cualquier otra disciplina artística.

Creo que la esencia de las redes sociales yace en la posibilidad de compartir y comunicarte con otras personas, de escuchar y poder interactuar con tus amigos pero también con personajes públicos a los que sería difícil acceder de otra manera. En estas plataformas los usuarios dejan de ser meros espectadores y receptores de mensajes y pasan a formar parte de la conversación. De ahí que la implicación y el vinculo emocional que se crea con el grupo sean mucho mayores.

En este caso, Queen pretende implicar a la comunidad de fans que después de tantos años de carrera sigue apoyándoles y disfrutando de su música. Podrían haber elegido otra forma de celebrar el hito de visitas en Youtube, pero estoy segura de que sin contar con los fans nunca hubiese tenido semejante alcance.  

Bohemian Rhapsody se ha convertido en la canción más escuchada del siglo XX, y de una forma u otra, las personas que se animaron a participar en esta iniciativa sabían que de ser seleccionado su vídeo pasarían a formar parte de la historia del grupo.  

Un poster no tan científico

En la última tarea de la asignatura Publicaciones y Congresos debemos adaptar el formato de un poster científico, con su estructura que incluye los objetivos, la metodología y los resultados de la investigación, a un tema no científico.

He aprovechado la ocasión para contar una actividad de divulgación que llevamos a cabo en el centro en el que trabajo, BCAM, en colaboración con la asociación Aupatuz.

Creo que el resultado es bastante atractivo visualmente y que transmite la esencia de la actividad que se está tratando. Además, los recursos gráficos ayudan a ver los datos más importantes en un solo vistazo.

De la publicación científica al hilo de Twitter

En la tarea nº8 de Introducción a la Comunicación Científica se nos propone realizar un texto divulgativo a partir de una publicación científica, ya sea en el formato de un hilo de Twitter, una noticia científica o un archivo de audio.

En mi caso, me he decantado por preparar un hilo de Twitter que, de manera clara, sintetice y explique los resultados de la investigación de un compañero del Basque Center for Applied Mathematics recogidos en el paper Modelling Inoculum Availability of Plurivorosphaerella nawae in Persimmon Leaf Litter with Bayesian Beta Regression.

Aunque no ha sido sencillo adaptarlo a los 240 carácteres de los tuits, y a 300 palabras, he tratado de contextualizar los resultados del paper intentando responder a las preguntas “quién, qué, cómo, cuándo, dónde y porque”. A continuación el resultado:

¿Alguna vez has comido un Caqui? Esta fruta es cada vez más popular entre los consumidores españoles, pero su producción está siendo afectada por una enfermedad causada por el hongo Plurivorosphaerella nawae.

Este hongo produce lesiones foliares y la caída prematura de las hojas del árbol del caqui, haciendo que la fruta madure tempranamente y resultando en serias perdidas económicas para los productores. En España, esta enfermedad de las hojas fue detectada por primera vez en 2012.  

El hongo se forma en invierno pero sus esporas se dispersan con el viento en primavera, cuando las temperaturas aumentan y la lluvia ha creado una película que hace que se adhieran mejor a las hojas del caqui.

Aunque los fungicidas son útiles para el control de la enfermedad en las hojas, solo son efectivos en el periodo de infección, cuando se detecta mediante trampas la presencia de esporas en el aire. Sin embargo, esta predicción de esporas es limitado ya que solo se detectan una vez liberadas en el aire del huerto.

Un equipo de investigadores entre los que se encuentra Joaquín Martínez de BCAM, ha utilizado 2 modelos de regresión beta bayesiana jerárquica con efectos fijos y aleatorios para estimar la producción de esporas usando el enfoque de la Aproximación Integrada Nested Laplace (INLA), una alternativa computacionalmente eficiente.

La investigación se llevó a cabo con las muestras recogidas semanalmente en L’Alcúdia (Valencia) entre 2010 y 2015. Para ello las hojas del caqui se empaparon, se colocaron en un túnel de viento y se contaron las esporas liberadas del hongo P. nawae.

El modelo resultante, que se evaluó en 4 huertos durante 5 años y fue más preciso que los anteriores, facilitará la optimización de los programas de fungicidas para esta enfermedad en España y otros lugares. Además, el modelo prodrá extenderse a otros patógenos vegetales fúngicos

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